Cómo ser un buen padre

Seguramente alguna vez te has preguntado cómo ser un buen padre y esa pregunta no tiene una respuesta clara porque no hay un manual o pasos a seguir que nos convierten en buenos padres. Sin embargo, la misión que le toca a los hombres tanto como a las mujeres es la de educar a sus hijos, darles una buena infancia y brindarles el apoyo necesario para poder tener un futuro que les brinde felicidad. Cada quien piensa diferente sobre aquello con lo que se siente cómodo o con lo que lo hace feliz y es aquí donde se debe también respetar los diversos pensamientos, tanto como sus preferencias.padre1 Como padres es importante valorar la opinión de los hijos, darles la libertad que necesitan para poder ser ellos mismos dentro del parámetro donde no se descuide la seguridad que le brindamos.

Un buen padre tiene que proporcionarle a su hijo mucho cariño, contención y educación. Cuando nacen los bebés lo primero que ven es a sus padres y son ellos también quienes les enseñan todo lo que necesitan para poder crecer, este vínculo no se debe descuidar aunque ellos ya posean otros vínculos como la familia entera, las amistades, grupos de actividad y demás personas con las que pueda relacionarse. Es muy recomendable darle consejos a sus hijos para que ellos sepan que decisiones tomar en los momentos donde no saben lo que deben hacer. Por otro lado, la experiencia que han tenido en su niñez o los problemas que han superado son buenas anécdotas para compartir con el pequeño que tal vez no necesite incluso cometer los mismos errores al saber su resultado.

padre2En toda relación lo más importante es la comunicación, por lo que ser un buen padre también significa escuchar a tu hijo cuando lo necesita y saber que piensa, que siente o incluso que le gusta ver en la televisión. Compartir momentos de calidad con los niños sirve para que ambas partes puedan disfrutar de risas, juegos, conversaciones y hasta actividades que los unan el día de mañana. Comprar todos los juguetes o cosas que pidan tus hijos no te hace un buen padre, todo lo contrario, tener siempre todo lo que se quiere hace que no se valoren los obsequios, así como también se forma una personalidad caprichosa y demandante.

Para ser un buen padre necesitas estar pendiente de su rendimiento escolar y ayudarlo si es que hace falta de vez en cuando. Un niño bien cuidado es un niño feliz y su visita al pediatra o su turno con el odontólogo son temas en los que podrías mostrar interés, estar al tanto de que concurra o incluso encargarte de llevarlo. Los abrazos y las palabras de afecto harán que tu hijo tenga confianza en ti, que no se sienta inseguro y que pueda quedarse jugando lejos de ti sin tener que llamar la atención todo el tiempo. Con estos consejos te convertirás en el mejor padre que un niño podría tener, no es difícil y significa mucho para ellos.